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¿Quieres que caigan rendidos a tus pies? |
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Llega el verano y nos libramos de las pesadas ropas de invierno para escoger los looksveraniegos que mejor nos sientan. El moreno es muy favorecedor y nos hará sentirnos másguapas que nunca. Ropas más sexys, una piel que brilla por si sola, una actitud más relajadaporque estamos de vacaciones... ¿No te parecen suficientes motivos para que los hombres caigan rendidos a tus pies? Por si acaso te damos algunas pistas.
La mirada: Utiliza la mirada para conquistar. El primer contacto visual es muy importante y, por ello,un buen maquillaje nos ayudará a que nuestros ojos sean irresistibles. Una vez que tus ojos están a tono, acompaña tu mirada con una sonrisa y seguro que se acercan a tí.
Romper el hielo: Si te presentan a alguien interesante, no le dejes escapar. Prueba peguntarle por sus hobbies, por las cosas que le interesan e intenta no ser el centro de atención.Si no funciona a la primera, para posteriores encuentros utiliza referencias de vuestras charlas, esimportante que se sienta escuchado. Ya verás como a la larga le acabas seduciendo.La clave, confianza en tí misma
La seguridad: es siempre una baza ganadora. Eso si, sin pecar de vanidosa o prepotente. No tienes por qué esperar a que den el primer paso. Acércate y habla con el chico que te haya gustado, es mejor que quedarse cruzada de brazos esperando a que se decida.
Vestida para triunfar: Un buen escote, una minifalda que dejen al aire tus piernas bronceadas, un vestido de noche elegante y sexy... Elige prendas femeninas e insinuantes, sin llevar a ser provocativas en exceso. Ya verás como con estos looks rompedores caerán los hombres a tus pies.
Aprende a bailar: ¿Eres la reina de la pista o pareces un pato mareado dentro de ella? Todas las encuestas dicen que a los hombres se les seduce bailando. Movimientos suaves, dulces y sugerentes son los adecuados para llevarte a los hombres de calle. No necesitas hacer excesos, les asustarás. Insinuar no es provocar, aí que aprovecha las pistas de baile este verano para reinar en la pista.
A por todas Si todo lo anterior falla, es mejor dejarse de sutilezas. El truco de pedirle a un chico que te extienda la crema por la espalda es viejo, pero nunca falla. Acercarte a los guiris y ofrecerte como una guia de excepción, seguro que también les convence. Y si quieres entablar conversación con un grupo tienes multitud de formas. Desde pedirles un cigarro (si fumas) hasta decirles que jueguen con vosotras a las palas, al voley-playa, a una partidita de cartas... Seguro que están encantados con la oferta.
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¿El sexo determina ser niña o niño? |
La diferenciación sexual prenatal es un proceso complejo que está condicionado por cuestiones biológicas. Sin embargo el desarrollo sexual después del nacimiento estará determinado por cuestiones psicosociales que influyen en nuestra constitución física masculina o femenina.
Las costumbres, valores, idiosincrasia, religión, etcétera, serán determinantes para formar a un niño o niña más allá de si partieron de ser XX o XY.
Conclusiones En algunas culturas, incluyendo la nuestra, valorizaban más el nacimiento de un niño que el de una niña. La llegada de un varón era orgullo del padre porque demostraba su hombría. Por desgracia había casos menos afortunados en la violencia contra las mujeres: las primogénitas de algunas culturas como la esquimal, debían morir en el momento de nacer.
La violencia también era para las madres: "ni siquiera eras capaz de darme un hijo varón". Las investigaciones están arrojando datos muy interesantes para desmitificar falsas creencias. El código genético para el desarrollo sexual físico en macho o hembra de la especie humana, lo contiene el espermatozoide.
La diferenciación sexual física comienza con diminutas diferencias que los seres humanos sehan encargado de hacerlas mayúsculas a nivel social. Sí somos diferentes pero para ser complementarios en diferentes aspectos más allá de la sólo reproducción. |
¿Todos somos Bisexuales? |
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El término bisexual se aplica
vulgarmente a aquellas personas que tienen relaciones sexuales
con los dos sexos. La bisexualidad es una elección. Se presta a
mistificaciones porque no "encaja" con los estándares conocidos
y más aceptados socialmente como la hetero, u homosexualidad.
Según algunos especialistas, la bisexualidad es vivida por todas
las personas de acuerdo con sus necesidades, libertades e
instintos. Esto permanece oculto en las experiencias de cada
uno. Sólo algunas personas buscan un acercamiento a ambos sexos
en algún momento de la vida sea por curiosidad o por otro
motivo. El rol sexual recién se delinea y predomina durante la
pubertad. Es en esta etapa de la vida que el ser humano define
su objetivo, rol o comportamiento sexual en la adultez.
¿Cómo es un bisexual?
No existe ningún rasgo físico, cultural o social que los
distinga de los demás. Hay distintos factores responsables,
culturales, sociológicos o biológicos. La bisexualidad no
implica la renuncia al propio sexo, ni la negación del rol que
posee como hombre o como mujer. Es un mecanismo psicológico en
el que predomina la confusión y se entrelazan los sentimientos,
el supuesto amor y la búsqueda de nuevas experiencias. Existen
muchos casos de matrimonios, padres y madres de familia que,
ante la necesidad de experimentar, se hacen adictos a la
bisexualidad; aunque conservan este tipo de prácticas en el mas
absoluto secreto. Generalmente, aquellos que tienen su familia
formada, con hijos y una pareja a quien aman, no conciben que
sus aventuras conformen el mundo de la infidelidad.
¿Todas las personas pueden ser bisexuales?
La mayoría de las personas ha fantaseado con un "menage a trois"
pero ser bisexual va más allá de un sueño erótico. El ser
bisexual implica los mismos problemas que ser gay, además de ser
juzgados por los dos grupos (homosexuales y heterosexuales) Los
bisexuales a veces son personas que se debaten entre ser gays o
“straights” (hetersexuales). Según algunos especialistas la
mayoría de las personas serían bisexuales si no fuera por la
represión, el asco, la condena social y la negación. Cuando se
es bisexual se tiene una propia definición del asunto. Una de
ellas es que no existe género cuando hay una verdadera
atracción, sin importar hacia qué lado sea, aunque a veces la
indefinición sea sólo la salida más fácil para declararse gay o
lesbiana. Una de las teorías más comunes que usan los bisexuales
es que se sienten atraídos por los hombres y por las mujeres |
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Diferencias entre la bi y la homosexualidad
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El bisexual no reniega de su
condición de hombre o mujer y esconden sus prácticas para no
afectar su faceta heterosexual. Existen algunas diferencias en
el caso de los homosexuales. El homosexual reniega de su
condición de mujer u hombre. Tienen un sólo tipo de sexualidad y
es con personas del mismo sexo; la relación heterosexual no les
interesa. En la mayoría de los casos, tienden a decir su
condición; al contrario de lo que hacen los bisexuales. Dicen
los especialistas que muchos homosexuales se jactan de
bisexuales, intentando así, una especie de justificación para
sus tendencias homosexuales. ¿Cuáles son las causas?
Los sexólogos coinciden en que es una consecuencia de
insatisfacción.
¿Por qué la heterosexualidad no le da a la persona lo que espera
del sexo en cuanto a placer y gozo?
Una de las razones posibles por las cuales la heterosexualidad
no le da a la persona lo que espera del sexo es que podría ser
la homosexualidad latente que quedó en algunos contactos
sexuales durante la adolescencia con alguien del mismo sexo,
tanto en el hombre como en la mujer. Estas tendencias
desaparecen durante un tiempo, justo en el cual las personas,
por ejemplo, forman una familia. Pero el deseo puede llegar a
resurgir, ya sea por conflictos internos, problemas de pareja,
insatisfacción o simplemente porque se ha enfriado la relación
de vínculo entre ellos. |
El chocolate,
un remedio para el desamor |
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El chocolate es la perdición de hombres y mujeres. Es una placer, una delicia, un encuentro con las sensaciones suculentas de la vida, es subir al cielo y bajar entre nubes. No hay nada más rico que disfrutarlo. El chocolate es como... como... ¡como el enamoramiento!
Lo anterior es una gran verdad, el xocolatl como lo nombraban nuestros ancestros, contiene una sustancia muy similar a la que segrega el cuerpo cuando está enamorado. Por ello no es fortuito que el chocolate se regale entre los enamorados aunque lo mejor sería regalarlo en el desamor para compensar la necesidad de sentir “el amor” recorrer por las venas. El chocolate, el dulce de los enamoradas
Nunca más cierta la frase “el amor es una cuestión de química”. Así es, el enamoramiento tiene que ver con procesos químicos. Una segregación de sustancias se disparan en nuestro cuerpo, entre ellas la feniletilamina, responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos cuando estamos enamorados.
Durante un estudio realizado por los médicos Donald F. Klein y Michael Lebowitz del Instituto Psiquiátrico de Nueva York a pacientes aquejados "de mal de amor", una depresión psíquica causada por una desilusión amorosa, se dieron cuenta que estos pacientes consumían obsesivamente grandes cantidades de chocolate, un alimento rico en feniletinamina. Los pacientes se automedicaban para compensar la falta de esta sustancia en su cuerpo.
Llegaron a la concusión que el chocolate brinda ciertas sensaciones similares al estar enamorado: placer, sensación de armonía, engolosinamiento, sentir que por un instante se pierde uno en el espacio, que se flota.
Por otra parte, el 50% de las mujeres entrevistadas para el libro Por qué necesitan las mujeres del chocolate confesó que elegiría el chocolate antes que el sexo. Hay quienes al chocolate lo llaman EL PROZAC VEGETAL.
¿Una tacita de chocolate?
Así que si te aqueja un mal de amores, o conoces a alguien triste porque en su cuerpo falta feniletilamina, no busques darle consuelo con consejos. Mejor anímense frente a una deliciosa taza de chocolate a seguir deleitándose con los placeres de la vida. O bien, sentad@s frente a una potente y calorífica caja de chocolates (suizos o alemanes de preferencia –excelente resultado del mestizaje y exportación) pasen una revitalizadora sesión. Nada mejor que un chocolate para endulzar el alma, calentar los motores de nuestro interior y seducirnos. |
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UN pequeño gran amor:
Enamoramiento infantil
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¿el enamoramiento infantil existe?
Sí. Entendiéndose al enamoramiento como un vínculo afectivo con otra persona de su misma edad generalmente y los niñas se enamoran más al iniciar la socialización, cuando van a la escuela, entonces escuchamos que el niño dice que tiene novia o que le gusta alguien de su clase.
¿Cómo es el comportamiento de un niño enamorado?
Algunas autores manejan que el comportamiento es igual que en una persona adulta, dejan de comer, no tienen concentración, etc. Lo que yo he observado al trabajar con ellas es que quieren estar cerca de esa persona. Sin embargo es importante mencionar que cada niña es única e irrepetible, fruto de su desarrollo biosicosocial, por lo que su comportamiento deberá tener características muy particulares de cada una.
Además el niño tiende a imitar lo que ve a su alrededor, es decir, hablará de casarse y tener hijas porque eso ve en su entorno social. Tendrá novia, etc., sin embargo en otras culturas el comportamiento será dependiendo del cómo vean a los adultos que se relacionan, así van aprendiendo socialmente a relacionarse.
¿Los padres deben preocuparse al ver a sus hijas enamoradas?
Por supuesto que no, el enamoramiento es "normal", por decir algo, es un proceso que se puede presentar en cualquier momento de nuestra vida, es parte de nuestro ser sexual. Igual te enamoras en la infancia o cuando eres una persona adulta.
¿Algunos padres reprimen a los niños y les dicen que ellas no se pueden enamorar "que no pueden tener novio porque están muy chiquitas", eso le puede causar algún problema posterior al pequeña?
Cuando se les dice que "no" se crean confusiones y sentimientos negativos que se arrastran a la adolescencia o bien toda la vida porque se está reprimiendo su desarrollo. Enamorarse y vivir ese amor es importante porque se crean vínculos afectivos. Muchas personas crecen creyendo que es malo y después pueden tener serios problemas para relacionarse con los demás, es entonces cuando llegan a consulta.
Es igual cuando a un niña se le reprime por tocarse; el mensaje es que está mal y más si lo dice papá o mamá. Los pequeñas están descubriendo su mundo y éste incluye en principio su propio cuerpo.
¿Cuando un niña está enamorada será un buen momento para hablar sobre sexualidad con ellas, entendiendo la palabra sexualidad en sus aspectos no sólo físicos, sino que le expliquen la importancia del amor, respeto, etc?
Quizá, pero siempre es un buen momento para hablar con los niños sobre sexualidad. No se debe pensar que hasta los trece años debemos informarles, a esa edad quizá el adolescente le explique al padre, aunque mal informado, sobre temas sexuales.
A los niños se les debe hablar de una manera espontánea, con terminología correcta, nada de cambiarle el nombre a los órganos sexuales, Debemos escuchar qué nos preguntan y de una manera concisa responderles. No buscar explicaciones muy largas porque luego se habla más de la cuenta y al niño ni siquiera le interesa.
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¿Qué hacer cuando los pequeños nos sorprenden amándonos? |
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Con cierta frecuencia, menores de edad descubren a sus padres mientras tienen vida erótica. Usualmente sucede cuando mamá y papá creen que sus hijas e hijos están ocupados o durmiendo y de repente... ¡abren la puerta!, sorprendiendo a la pareja.
Este evento “sorpresivo” puede generar en los adultos desde culpa hasta molestia con el o la menor. En las niñas y niños pequeños les genera una sorpresa que pueden no saber cómo interpretar y comprender, dependiendo en gran medida de lo que en realidad observaron y de la educación sexual que posean.
En cualquier caso, es importante aclarar, en la medida que sea necesario, lo que sucede en la alcoba matrimonial para evitar que niñas y niños creen sus propias explicaciones, usualmente erróneas, de lo sucedido
¿Qué hacer cuando sucede?
Si sus hijas/os les observaron mientras tenían un encuentro sexual:
1. Pregunte a su menor:
¿Recuerdas cuando entraste a nuestro cuarto…? ¿Qué creíste que estábamos haciendo? ¿Y qué piensas de eso?
Escuche y converse mientras su menor contesta, intente ser flexible, amable, hable en tono dulce.
2. Aclare lo sucedido:
a. Si su hijo tiene menos de 8 años: “A veces tu papá/mamá y yo, como somos adultos, nos acariciamos para expresar que nos queremos y nos gustamos. Eso es muy lindo, pero es privado. Debo cerrar la puerta de hoy en adelante”.
b. Si su hijo tiene más de 8 años o cuenta con más información: “Tu mamá/papá y yo hacíamos el amor. Hacer el amor quiere decir acariciarse, decirse cosas lindas, unir los cuerpos e incluso puede ser que decidamos colocar el pene de papá en mi vagina (si tiene información). Cuando eres adulto es algo muy bonito si ambas personas están de acuerdo. ¿Qué opinas de eso?” “Siento no haber cerrado la puerta y que nos hayas visto, porque es algo privado, ¿qué te parece si yo cierro la puerta y tú tocas cuando quieras algo?”.
c. Si les escucharon hacer ruidos fuertes, aclare su significado para evitar que imaginen eventos agresivos: “Cuando los adultos estamos juntos acariciándonos sentimos muchas emociones intensas, por eso hacemos ruidos”.
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Algunas Posturas del kamasutra
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Cara a cara |
Postura clásica y universal, pero no por eso aburrida, el cara a cara permite una infinidad de variantes para hacerla más atractiva y excitante. La movilidad de las manos, la cercanía de los rostros y la comodidad de los cuerpos son las ventajas que la hicieron famosa. No hay que temer probar nuevos tipos de contacto durante el coito: que ella toque los glúteos y el ano de su compañero, que él frote el clítoris de la mujer o que ella misma lo haga, que las piernas de ambos estén más cerradas para sentir cierta dificultad en la penetración.... Es una posición que muchos identifican con el amor y el romance, los comienzos de una pareja, la adolescencia... pero vale la pena experimentarla en todas las etapas de la vida sexual y sacarle el jugo a sus ventajas. |
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El arco |
Variante del "Cara a cara", el arco es una posición que, a través de una pequeña variante, modifica las sensaciones al extremo. La mujer permanece acostada boca arriba con las piernas abiertas y flexionadas, apoyando sus brazos detrás de los hombros. Cuando su compañero esté listo para penetrarla, eleva sus caderas y se posa sobre las piernas flexionadas del compañero. El placer que ella recibe se centra en la penetración profunda y en la particularidad de sentir toda la zona vaginal y abdominal envuelta de la piel del hombre. El cansancio que se experimenta al mantener la posición se ve recompensado con la potencia del orgasmo que puede provocar. |
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Clásica Mujer dominante |
Esta postura clásica también se realiza con la mujer en la posición dominante, lo que resulta muy excitante para muchos ya que modifica sustancialmente lo tradicional en la "Cara a cara" que es el hombre sobre la mujer. De esta forma ella puede frotar su clítoris en el vientre de su compañero con más facilidad y según su antojo. Es ideal para las mujeres a las que les cuesta llegar al orgasmo y necesitan una estimulación muy directa del clítoris y los labios vaginales. Además el hombre puede tocar impunemente los glúteos de su compañera, meter sus dedos en el ano de ella y atraerla hacia su cuerpo con fuerza tomándola de las nalgas. |
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Profundidad |
Esta es una posición de penetración total, de allí su nombre. Con las piernas elevadas y abiertas, ella aguarda a que su compañero introduzca el pene en su vagina para calzar sus piernas en los hombros de él, que apoyará sus manos para regular el movimiento. A muchas mujeres puede parecerles complicada, incómoda o dolorosa la visualización de esta postura, pero vale la pena probarla porque ofrece la penetración absoluta y un contacto genital único: los testículos se posan suavemente entre los glúteos y el clítoris se encuentra presionado por la abertura de las piernas. La dificultad para besarse y la distancia de los rostros pueden ser ampliamente excitantes para ambos. |
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Deleite |
Ella se arrima al borde de la cama o de una silla. El se arrodilla para dejar su pene a la misma altura que la vagina de ella, que se abre de piernas para recibir el sexo de su compañero y echar su cuerpo para atrás en una sutil relajación. Al mismo tiempo, el cuerpo de él es envuelto por las piernas de ella mientras se ocupa de marcar el ritmo de la penetración. |
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El abrazo |
La pareja está de pie, desnuda y enfrentada. Ella trepa a su compañero por los hombros y abraza su cuerpo con las piernas. El toma a la mujer de los glúteos y la atrae a su cuerpo para penetrarla. El abrazo total es parte de un sexo pasional y creativo, donde el contacto corporal es muy completo. El ritmo del coito puede ser de dos maneras: de arriba hacia abajo o de atrás para adelante, dependiendo de la intensidad de placer que ambos experimenten con cada opción. |
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La butaca |
Recostado sobre una almohada o almohadón confortable, el hombre se sienta con las piernas flexionadas y un poco abiertas. Esta posición permite la postura que consiste en que ella se siente cómodamente en el espacio que él forma con su cuerpo. Con la ayuda de sus manos, el hombre acomoda a su compañera en su erección, controlando ambos el ritmo y la intensidad de la penetración. Las piernas de ella se apoyan suavemente en los hombros del hombre, quien tiene su cabeza atrapada y envuelta en los muslos de su compañera. El hombre puede tocar el clítoris de ella al tiempo que la sostiene de la cintura con fuerza. La dificultad que reside en acercar los rostros y lo osado de la propuesta, convierten a "La butaca" en una postura diferente y extremadamente sensual. |
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Sorpresa |
Esta postura es ideal para los amantes del sexo más salvaje y primitivo. El hombre, de pie, toma a la mujer por detrás y la penetra tomándola de la cintura. Ella, relaja todo su cuerpo conforme la gravedad hasta apoyar sus manos en el piso. El hombre "sorprende" a la mujer por detrás y marca la cadencia del coito. Para ella, el placer se concentra en el ángulo de abertura de la vagina que, al ser limitado, provoca una sensación de estrechez muy placentera para muchas mujeres. Para él, la sensación más poderosa se expande desde el glande, que entra y sale de la abertura vaginal a su antojo y acaricia el clítoris en las salidas más audaces. Además, el campo visual del hombre abarca el ano, los glúteos y la espalda, zonas altamente erógenas para muchos. La dominación que él ejerce y la relajación total de ella pueden favorecer el jugueteo del hombre con el ano de ella: introducir un dedo durante el coito puede ser enormemente excitante. |
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La carretilla |
Al borde de la cama y con los antebrazos apoyados, la mujer se dispone a ser "levantada" de las piernas por el hombre, quien de pie detrás de ella, la penetra sosteniéndola de los muslos. El estímulo y el placer se concentran en los genitales de ambos, pero es el hombre quien lleva el ritmo atrayendo el cuerpo de ella hacia el suyo. La variedad de movimientos y sensaciones que permite la postura es asombrosa: circulares, ascendentes y descendentes, con las piernas de ella más cerradas o bien abiertas... |
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El trapecio |
| El hombre se sienta con las piernas abiertas y su compañera (ya penetrada) arriba de él. Tomándola de las muñecas, ella se va relajando hacia atrás hasta caer por completo: debe estar súper relajada y entregada a la fuerza de su compañero que la atrae a su cuerpo con sus brazos provocando la embestida necesaria para el coito. Es una postura complicada ya que requiere la liviandad de la mujer, bastante equilibrio de ambos y la fuerza y habilidad del hombre. Ideal para cambiar la rutina y probar nuevas emociones... |
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El tornillo |
| Nada más recomendable para una mujer con dificultades para llegar al orgasmo que las posturas que presionan el clítoris mientras la vagina es penetrada. En "El tornillo" esto se cumple a rajatabla. Ella se acuesta en el borde de la cama y tiende sus piernas flexionadas a un costado de su cuerpo (cada mujer sabrá cuál cuál de los dos lados le resulta más confortable). Esto permite mantener el clítoris atrapado entre sus mejores aliados para llegar al preciado orgasmo: los labios vaginales. La mujer puede contraer y relajar toda la zona, mientras él la penetra arrodillado frente a ella y tocando sus pechos. Un manjar. |
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La fusión |
| Para esta postura, el hombre se sienta echando su cuerpo levemente hacia atrás y apoyando sus manos al costado del cuerpo. Las piernas pueden estirarse o flexionarse según la comodidad que se disponga y la cabeza puede estar relajada. La mujer, asumiendo el rol activo de la ocasión, pasa sus piernas por encima de su compañero y apoya sus brazos atrás del cuerpo. La estimulación previa debe ser intensa, ya que durante la penetración esta postura impide el acercamiento manual y el contacto de las bocas. La mujer marca el ritmo o se pacta un encuentro pene-vagina con un movimiento de ambos hacia el centro. De cualquiera de las dos formas, es esencial que el clítoris aproveche los impactos con el cuerpo de él. La mirada tiene un componente fundamental y la palabra puede ser un increíble arma para gozar la fusión por completo. |
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La fusión 2 |
| Si el hombre se relaja y apoya todo su cuerpo y la mujer se incorpora levemente, la fusión adquiere una variante donde la penetración es más profunda. El ritmo lo sigue llevando ella y el movimiento que sale con más facilidad es el arriba-abajo que la mujer debe realizar sobre su compañero. Las manos de ella pueden tocar el pecho de él o tomar su pene como si lo masturbara para aumentar el placer de ambos. |
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La somnolienta |
| La mujer se tiende de costado y el hombre se ubica en su espalda para penetrarla. Ella estira una pierna hacia atrás y la enrosca en la cintura de él. Ideal para hombres dotados y mujeres flexibles, "la somnolienta" cumple varios anhelos de las mentes fantasiosas: en primer lugar, que ella esté de espaldas a él, y al mismo tiempo acceda a su rostro y cuello. Además, que él tenga cómodo acceso al clítoris y los pechos de su compañera. La apertura de la pierna posterior de ella para recibir al pene y el abrazo de esa misma pierna alrededor del compañero es quizás lo más sexy de esta postura. Anímate! |
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La hamaca |
| El hombre está sentado (preferentemente en una superficie dura, no la cama), con las piernas flexionadas y se toma la parte posterior de sus rodillas. De esta manera, recibe a la mujer que se hace penetrar acomodándose en el espacio que queda entre las piernas de él y su tronco. El presiona con las rodillas el cuerpo de su compañera, la atrae hacia el suyo provocando el vaivén de ambos mientras, por ejemplo, le besa los pechos que están a la altura de su rostro. Una sensación única que recuerda el tierno ir y venir de las hamacas de la infancia. |
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El espejo |
| Ella se acuesta de espaldas, boca arriba. Levanta sus piernas y deja que él las sostenga arrodillado al final de su cuerpo y apoyando el otro brazo en el piso. El hombre penetra, domina y posee el control. La postura permite variar el sentido de la penetración y la apertura de las piernas. Los rostros no pueden acercarse y las manos poco pueden hacer en esta posición, lo cual genera una ansiedad sumamente excitante: ambos cuerpos corren juntos la carrera para llegar al orgasmo y reflejan en el otro los más variados gestos de placer y lujuria. |
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El molde |
| las piernas juntas y recogidas (para que presionen bien al pene), la mujer se tiende de costado y relaja su cabeza hacia atrás mientras él la penetra, ya sea por la vagina o por el ano (excelente posición para sexo anal) Los movimientos deben ser suaves y coordinados y la penetración lenta y profunda: ambos cuerpos se amoldan como dos piezas perfectas de un rompecabezas... "El molde" es ideal para mujeres que tienen problemas en alcanzar el orgasmo y/o gustan de causar la fricción del clítoris durante el coito: las piernas juntas logran este efecto tan placentero: aprovéchalo. |
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La amazona |
| En este caso, es el hombre quien se relaja y se acuesta boca arriba, con las piernas levemente abiertas y flexionadas hacia su pecho. La erección la espera a ella, que se acomoda en cuclillas amoldándose a la postura adoptada por él. La mujer se "sienta" literalmente en el pene de su compañero. Debe hacerlo lentamente. Sus muslos impulsarán todo el movimiento que necesita esta postura, donde la penetración se da en sentido arriba-abajo. Sólo apta para espíritus arriesgados y mentes abiertas, "La amazona" es la mujer que cabalga a su hombre de la manera más salvaje y primitiva. |
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La libélula |
| Ambos tendidos de costado, en un lugar cómodo y flexible, como la cama. Ella de espaldas a él, los cuerpos amoldados... En un alarde de destreza, la mujer pasa su pierna externa flexionada abriendo la puerta al placer: el hombre la penetra haciendo palanca con la pierna de ella, que se apoya en la cadera de él. Los secretos que el hombre puede propiciarle a su compañera por la cercanía de su oreja son el condimento perfecto para alcanzar el máximo de placer. La penetración llega hasta la mitad del camino, por lo que el goce viene de la mano del deseo de que se haga profunda y estalle en el orgasmo más excitante... |
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El sometido |
| El hombre se acuesta cómodamente entregando su placer a la voluntad de su compañera. Aprovechar este juego de sometimiento masculino puede ser un estimulante total para ambos: el encuentro puede empezar con caricias y besos de ella a él, que permanece siempre en la misma posición, para terminar en la penetración profunda que permite la posición, donde ella se coloca de espaldas y controla los movimientos ayudándose de los brazos. Muy erótico para el hombre resulta que ella asome su rostro por sobre su hombro. Además, el hombre tiene un fácil acceso al ano y los glúteos de su compañera, quien puede disminuir la velocidad de los movimientos para disfrutar del estímulo anal o de que su pareja toque sus pechos. |
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El sometido 2 |
| Otra forma de probar esta postura es que la mujer extienda su cuerpo hacia atrás, apoye sus brazos en los de su compañero y extienda sus piernas hacia adelante. De esta manera, el hombre podrá llegar a sus pechos con facilidad y la mujer podrá apoyar sus glúteos en el vientre de su compañero y realizar movimientos circulares. El pene no puede penetrar tanto en la vagina, lo cual puede ser sumamente excitante para ambos. |
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La catapulta |
| Elevar las caderas, en el caso de las mujeres, es una valiosa fuente de placer, ya que pone en contacto con el cuerpo del hombre áreas de su cuerpo que, en posiciones más tradicionales, no se tocan. En este caso, el hombre se arrodilla y recibe la vagina de su compañera dejando que ella apoye los glúteos en sus muslos. La mujer puede extender sus piernas en el torso del varón o flexionarlas apoyando las plantas de los pies en su pecho. El hombre tiene fácil llegada al clítoris, por lo que puede estimular la zona con las manos y mirar la vagina en primer plano. El ritmo lo marcan juntos, acorde al deseo de ambos y a la flexibilidad de la mujer. |
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La doma |
| El hombre cómodamente sentado recibe a su compañera que se encaja a su cuerpo sentándose también sobre la erección de él. La mujer puede hacerse desear tomando el pene con la mano y posándolo sobre su vagina haciendo movimientos suaves sobre ella, pero sin introducirlo. El hombre puede imponer su voluntad presionando a la mujer hacia su miembro lentamente, mirándola a los ojos. La pasión del abrazo, los juegos de lengua y las espaldas de ambos al alcance de la mano para causar escalofríos en el otro son algunas de sus bondades. La doma puede ser un camino hacia un orgasmo intenso e inolvidable. |
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La doma 2 |
| La mujer también puede "domar" a su potro colocándose de espaldas a él y marcando el ritmo apoyando sus pies en el piso. El, a su vez, puede tocar sus pechos, besar su cuello y tirar del cabello de su compañera mientras ella se mueve. El ángulo de visión que ofrece esta variante es uno de los más excitantes para el hombre, ya que permite ver en primer plano cada embestida que realiza su compañera. |
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Variante de La medusa |
| Si el hombre está dotado de flexibilidad y resistencia, esta posición tiene una variante muy atractiva para los amantes del balanceo durante el coito. En cuclillas, el hombre recibe a la mujer preparado para quedar realmente extasiado: sus movimientos pueden imitar los de una hamaca, yendo de atrás para adelante con los pies bien apoyados en el piso. De otra manera, él puede quedarse inmóvil y dejar que ella se mueva hasta el final. |
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La posesión |
| Las piernas se entrelazan en esta postura sensual y placentera, donde la mujer permanece acostada y con las piernas abiertas esperando que su compañero la penetre sentado y tomándola de los hombros para regular el movimiento. El pene entra y sale desviando su movimiento hacia abajo, ya que la altura del vientre de la mujer queda levemente más arriba que la del hombre. |
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La acrobática |
| No apta para cuerpos entumecidos, esta posición puede parecer incómoda, pero si la flexibilidad lo permite puede resultar muy excitante. El se acuesta relajado y erecto. Ella se coloca de espaldas a él, se hace penetrar, flexiona sus rodillas y se inclina hacia atrás, lentamente para que el pene no se salga de la vagina. Para activar el movimiento necesario para el coito, ella debe levantar su vientre y relajarlo sobre el de su compañero. El tiene fácil acceso al clítoris y los pechos de su compañera. Ella no puede estar más cargada de ocupaciones, con lo cual no tiene más que relajar el resto del cuerpo hasta acabar más cansada que nunca, lo que hace más excitante el orgasmo. Según el Kama Sutra muchas de estas posiciones están tomadas del hatha yoga, por lo cual pueden resultar difíciles para los no iniciados. |
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furor salvaje |
También conocida como "perrito", esta posición es apasionada y salvaje. Ambos en cuatro patas, concentra una cantidad de ventajas que pocas posturas tienen: la comodidad del hombre para tocar el clítoris o el ano de su compañera, la variedad de movimientos que permite, la posibilidad de que la mujer tome con una mano los testículos del hombre y la facilidad para intercalar sexo anal y vaginal. Además, la posición permite al pene "atraparse" entre los glúteos, lo cual suele ser muy excitante para el hombre. En pocas palabras, el encuentro sexual que incluye esta postura suele ser salvaje y hacer furor entre sus protagonistas. Dice el Kama-Sutra: "En el ardor de la cópula, una pareja de amantes enceguece de pasión y prosigue con gran impetuosidad, sin prestar la menor atención a los excesos".
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El molino |
| Boca arriba, la mujer se tiende con las piernas abiertas a recibir a su compañero que, en esta posición, la penetra de frente a las piernas de ella. La diferencia de sensaciones es notable en este tipo de penetración: el clítoris y los labios vaginales están en pleno contacto con la pelvis y los alrededores del pene del compañero y la penetración más accesible es a través de movimientos circulares. El hecho de no poder verse cara a cara le da un encanto especial a la postura. La novedad de las caricias sorprende gratamente: la mujer puede acariciar las nalgas de su compañero, clavar suavemente sus uñas en la parte posterior a las rodillas, asir los testículos de su compañero. El hombre; chupar los pies de ella, morder sus dedos, acercar su mano a los genitales de ambos que se están fundiendo y tomar su pene para penetrarla mejor. |
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